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La segunda matanza de jóvenes en una semana enluta y escandaliza a Colombia


Nueve chavales fueron asesinados este sábado en Nariño, cuatro días después de que cinco adolescentes fueran degollados en Cali


La noche del sábado fue de terror en Samaniego, Nariño. Un grupo de jóvenes, entre los 17 y 25, departían en la vereda Santa Catalina de esta población, cuando cuatro hombres armados arremetieron con fusiles y armas de corto alcance contra todas las personas que estaban allí.


Nariño está de luto por la masacre de ocho jóvenes en Samaniego”, lamentó John Rojas, gobernador del departamento. A esta tragedia se suma, horas antes, la muerte violenta de una joven a manos de desconocidos también en este municipio.


Según relatos que los sobrevivientes manifestaron a las autoridades, un grupo de unos 50 amigos se reunieron en una finca a las afueras del casco urbano para recordar el Festival de Bandas, el cual se canceló en Samaniego por la pandemia y se hacía por estos días. Celebraron con música y cerveza.


A algunos jóvenes de la reunión, señalaron los sobrevivientes, les llegaron mensajes anónimos que les advertían parar la fiesta. A las 10:30 p. m. del sábado, minutos después de la amenaza, la música se interrumpió por ráfagas de bala que cuatro hombres, quienes llegaron en motos y dispararon contra quienes veían.


Muchos jóvenes fueron cayendo al piso tras ser baleados, mientras otros gritaban y huían desesperados. “Entraron e inmediatamente dispararon a cualquiera que se encontraran”, le dijo a EL TIEMPO un familiar de uno de los jóvenes muertos, según el relato de otro allegado sobreviviente.


Las víctimas fueron identificadas como Óscar Obando, de 17 años; Laura Melo, de 19; Campo Elías Benavides, de 19; Daniel Vargas, de 22; Bayron Patiño, de 23; Rubén Ibarra, de 24; Sebastián Quintero, de 24, y Brayan Cuarán, de 25.


Un campesino, vecino de la casa donde se realizaba la reunión, contó que varios lugareños –una vez se disipó el sonido de las balas– fueron a ver qué pasó. “Algunos quedaron vivos en el piso y otros no. Llegaron disparando a diestra y siniestra”, señaló. En el piso quedaron manchas de sangre, sillas volteadas y latas de cerveza. A Samaniego viajó este domingo el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, quien encabezó un consejo de seguridad con las autoridades locales, el mayor general Eduardo Zapateiro, comandante del Ejército Nacional, y el general Jorge Vargas, director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, con el objetivo de esclarecer el crimen.


El ministro Holmes Trujillo dijo que “resulta evidente la acción del Eln y estructuras de narcotráficantes, como ‘los Atún’ y ‘los Lima’ ”, las cuales han permeado con el narcotráfico a este territorio nariñense.


Tras el consejo de seguridad, el funcionario ofreció una recompensa de 200 millones de pesos por información que ayude a capturar a los responsables. También anunció, entre otras medidas, la creación de un grupo especial, liderado por la Fiscalía, para adelantar las investigaciones.


Por su parte, el general Vargas señaló que “se capturaron a dos personas por porte ilegal de armas, las cuales fueron enviadas a balísticas para establecer si tienen conexidad con la masacre”. Además, se trata de establecer si los perpetradores fueron en busca de ciertas personas que departían en la reunión.


Por el crimen, Harold Montufar, coordinador del Pacto Local de Paz de Samaniego, dijo que este año van 30 asesinatos en este poblado, cifra que ubica al municipio como uno de los lugares con las tasas más altas de homicidios en el país.


“Esta guerra se necesita comprenderla y entre todos buscar las soluciones. Ante estos homicidios siempre hemos sido solidarios con las víctimas y sus familias. Siempre condenamos los hechos de violencia. Todos somos afectados por el conflicto. Pero estas muertes violentas deben parar, no es la forma de solucionar los conflictos”, agregó.


A su vez, el gobernador Rojas señaló que a Nariño se le prometió que se convocará a la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad y se incrementará el pie de fuerza en el departamento.


La situación de orden público en Samaniego es compleja. De hecho, la Fiscalía habla de una docena de bandas criminales que delinquen en la zona por el control del narcotráfico, entre las que están ‘el clan del Golfo’, disidencias de las Farc, ‘los Atún’, ‘los Lima’ y Eln. La guerrilla, precisamente, desde el comienzo de la pandemia atemorizó a la población con panfletos que señalaban que tomarían represalias contra quienes no cumplieran las medidas de aislamiento.



'Jóvenes están en peligro'

Las nueve víctimas de Samaniego, muchos de ellos universitarios, se suman a los dolorosos asesinatos de cinco menores de edad en un cañaduzal en Cali y los dos estudiantes de bachillerato baleados en Leiva, otro municipio nariñense.


Así, en estas regiones del sur del país, la última semana cobró 16 vidas de jóvenes, por lo que el senador nariñense Guillermo García Realpe calificó los sucesos como “un baño de sangre” e hizo un llamado para que las acciones de violencia cesen. Respecto a los crímenes que sacuden a la región, la Defensoría del Pueblo y el arzobispo de Cali, monseñor Darío Monsalve, coinciden en que hay un deseo desenfrenado de reclutamiento de menores y jóvenes por grupos armados. Además, indicaron, hay bandas que intentan imponer su ley en montañas de Nariño, Valle y Cauca.


"Todo aquel que esté violando el aislamiento, al parecer, se vuelve objetivo militar. Es una locura que maten jóvenes por salir a la calle"

Para Leonardo González, coordinador de la fundación Indepaz, los últimos crímenes no tienen conexión de causalidad ni autor, pues se desconoce a los responsables, pero la lógica que las bandas criminales están implantando en estas zonas del sur del país responde a que buscan a los jóvenes para reclutarlos.


Agregó que están ejerciendo una especie de presión y control social por el covid-19, amenazando con panfletos y pretendiendo tener poder territorial.


Fuente: El Pais y El Tiempo de Colombia


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