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Pinamar: la policía tuvo que dispersar a cientos de jóvenes y hubo corridas en la playa



En la tarde de ayer, cerca del parador Boutique, ubicado en el sur de Pinamar, la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), un grupo de elite de la policía bonaerense que ahora forma parte del operativo Sol en la costa atlántica, tuvo que descender a la playa para dispersar a los jóvenes que allí se encontraban.


En el video se puede observar a una multitud agrupada, tomando y bailando cerca del agua. Cuando aparecieron los efectivos policiales con sus vehículos todoterreno hubo corridas, pero el episodio no dejó heridos ni detenidos, según fuentes de la municipalidad de Pinamar.


Si bien ese balneario suele ser el más elegido por los jóvenes para distenderse en la playa, este año la imagen es preocupante por el aumento de casos de coronavirus. En la Argentina, en las últimas 72 horas fueron registrados 20.905 nuevos casos del virus, una cifra que encendió las alarmas de las autoridades. El gran número de turistas en las ciudades balnearias argentinas hace que la situación requiera de especial atención.


En el municipio hay 196 casos activos de coronavirus y otros 34 en estudio. También hay 374 personas aisladas por haber tenido un contacto estrecho. En total, fallecieron 30 personas en lo que va de la pandemia. Temen que con la afluencia de turistas la situación empeore.

"En Pinamar hace base el Grupo Halcón y el Grupo UTOI. Tenemos las principales fuerzas especiales. Pinamar es el epicentro del operativo Sol, acá hay 800 efectivos. Lo que vemos en el video es la concentración habitual de jóvenes. El UTOI desconcentró a los grupos que allí estaban. Pero no hubo detenidos, no se bajan del cuatriciclo, solo querían que la gente se dispersara", detalló Lucas Ventoso, secretario de Seguridad de Pinamar.


El mismo presidente, Alberto Fernández, señaló que usarían las fuerzas de seguridad para impedir que la gente se agrupe en las calles y las playas:" Si vemos que la situación no afloja, veremos de qué modo las fuerzas de seguridad y demás empiezan a actuar en las calles para disipar a la gente y para impedir aglomeraciones", aseguró el Presidente en diálogo con Radio 10.

Desde la provincia de Buenos Aires, indicaron que impondrían restricciones si los casos siguen creciendo. Una de ellas podría ser el cierre de los locales desde las 22 hasta las 6, algo que generó malestar en los comerciantes que durante todo el año esperaran los meses de verano para poder incrementar sus ganancias.


Por parte del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, señalaron a LA NACION que, en toda la Costa Atlántica, no observan que los ciudadanos estén cumpliendo los protocolos. "Si los casos se descontrolan y el cumplimiento de los protocolos siguen sin cumplirse, puede haber restricciones y retrocesos en las fases. Solo con mirar las redes sociales se puede ver que la gente se cuida cada vez menos", dijeron fuentes del Ministerio.

Por eso, las autoridades y comerciantes de Pinamar piden que, además de los protocolos que implementan los locales habilitados, los ciudadanos mantengan una actitud responsable, algo que, como se puede observar en las imágenes, no siempre se cumple.


"Acá nos juntamos todos pibes jóvenes, nos traemos las heladeritas y nos ponemos a tomar algo tranquilos. Muchas veces hay música, antes la ponía el parador y otras veces la gente trae sus parlantes. Todo suele estar en orden, el tema es que con el coronavirus se arma lío con la policía solo por estar en grupo, que es algo normal para nosotros", dice Esteban López, de 18 años, que es cordobés y vino de vacaciones con cinco amigos.


En la noche de Año Nuevo se vieron algunos desmanes y lugares repletos de gente. Como el icónico parador UFO Point, que tuvo que ser clausurado porque excedió la capacidad permitida de personas. Se les labró un acta por "desvirtuar el rubro". El parador Ko Phi-Phi también estuvo cerca de ser clausurado. Ya había alcanzado el límite de ingresos habilitado y aún tenía una fila de gente esperando para entrar.


Además de esos dos episodios, la dirección de Fiscalización de Pinamar recibió 30 denuncias por fiestas clandestinas y ruidos molestos. De las cuales 23 fueron resueltas a través de diálogo con los vecinos y en siete domicilios se hicieron multas por persistencia. También detectaron dos fiestas clandestinas en la playa y se desalojó un autocine en donde se había organizado una fiesta ilegal.


Al llegar a la Avenida Bunge y la Avenida del Mar el operativo policial que se veía era llamativo. Un cordón de, al menos, 40 agentes del grupo UTOI, con su uniforme verde militar y algunos con armas largas y otros con escudos antidisturbios, hacían que bajar a la playa en ese punto neurálgico de la ciudad fuera absolutamente imposible. Ese es un operativo que se hizo en años anteriores, pero en esta ocasión se amplió por la pandemia y se mantendrá durante la temporada.


Fuente: La Nación

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